domingo, 24 de febrero de 2013

Horas.

Sigue siendo lo mismo, es una estupidez. Ya me estoy cansando. Cada día estoy más chata del estúpido juego que solo yo dejo que me tire hacia abajo, en verdad, ya basta.
Todo tiene límites, y soy un ser humano que, en realidad, no quiere más guerra. Quiero desaparecer un ratito de este mundo y mirarlo desde afuera, y pensar: ¿acaso sigue girando? ¿o soy yo la que da vueltas?
 No tengo la menor idea, a veces creo que giro sola y en el lado contrario al viento.
Que el viento me lleve, me tire con sus fuertes ráfagas y me haga sentir viva, quiero que me haga sentir más que lo que me hicieron las manos de un pianista, o de un baterista.
Quiero más que eso, quiero existir. Existir al menos un día y que valga la pena.
Escribo con tanta tristeza que me da sueño, con tanto dolor que me dan puñaladas y con tanta rabia que veo rojas mis paredes.

Y con tanto amor, que quiero sentir.

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