No diré nada, solo que no te pertenezco. Solo le pertenezco al viento. Ese viento que hace que mis alas se desprendan y me cuenten que no existe nada más. Puedes saberlo todo, pero si no sabes volar estás perdido. Ten miedo a las arañas, y al compromiso. Teme del amor, de tus enemigos y de las enfermedades. Echa a correr cuando el mundo se cae a tus pies, pero no digas que no a volar. Siéntete libre, cada uno de los días de la vida. Despierta, y piensa que es el último. Abre los ojos, y prepárate a volar.
Cuando vivas, cuando respires, cuando existas, vuela.
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