miércoles, 13 de marzo de 2013

Milagro de estar vivos

Sentir, respirar, vivir. Palabras mágicas. Dolor, ataques, pánico. Crecer, caminar. Avanzar, mediante risas y lágrimas. Caer, una y mil veces. Llorar, a veces todo un día con las partes de el músculo más nombrado completamente roto. Creer, que esto es verdad.
¿Por qué esto duele? ¿Por qué esto sangra? ¿Por qué mis ojos se achinan el 90% del día? ¿Acaso debería ser el 100? ¿Por qué pienso en este momento? ¿Qué es eso que siento tanto? ¿Me mata extrañarlo? ¿Por que los días van tan rápido? ¿Te estoy creyendo? ¿Qué tanto cuestiono? ¿Acaso tengo miedo? ¿De qué estaría asustada? Quizás de ti.  De como tus manos me toman fuerte, de como tu sonrisa me levanta. De como mis dedos se mueven lentamente, y nos abrazamos cada día con más ganas. Me agradan esos rostros, que me hacen creer en la existencia de humanos. Humanos existentes. Humanos que respiran. Más que humanos, esencias. Esencias de un frasco roto. Esencias que huyen por el vacío túnel que espera a lo largo de sus días. Me gusta sus brazos rodeando mi cuerpo, y como me saludan por las mañanas. Me gusta sentir seres verdaderos, que cada día tienen el alma más liviana.
Salgo a mirar afuera, luego de haberme golpeado contra la ventana. Respiro, miro, quiero, amo. Sonrío. Ya no espero, esperar se ha ido lejos. Esperar quizás me espera, pero no sabe que no me encontraré con él. Esperarlo quizás sí, quizás siempre está conmigo. Esperarlo cree en nosotros. Esperanza camina junto a mí, Esperanza me ayuda a vivir. Ojos, manos, piel. Y una infinidad de cosas que me hacen respirar. Mi corazón latir.
Maravillas, personas, miradas. Amigas, gestos, humanas. Lejos, cerca, afuera.
Aquí, en tu mundo, mi mundo, y nuestros deseos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario